LA frase: "
Pues yo pensaría que nació la tristeza después de aquel momento en que algo se logró. Cuando el triunfo de haber gustado la proeza no permite aún crear una nueva ilusión...",
Alfonsina Storni
Ayer lloré (un par de lágrimas
nomás) dos veces durante el día.
La primera vez fue de bronca: salí con una hora y media de tiempo para llegar a mi clase de francés. No queda muy lejos, unos 20 minutos en auto. Pero llegué con 24 minuos de retraso. Y para colmo de males, no había un puto quisco abierto para comprar algo para tomar, y me estaba muriendo de sed.
No es la primera vez que lloro de bronca por el tráfico. Realmente es algo que me pone muy muy nerviosa.
La segunda vez fue una mezcla de bronca y dolor. Vi un documental sobre la guerra de las Malvinas. Vi al pueblo argentino en la Plaza de Mayo gritando eufórico, apoyando una guerra. Vi gente que estaba feliz por recuperar un pedazo de tierra al costo de unas cuantas vidas... Ya conocía la historia y, sin embargo, no podía creerlo (nuevamente).
Conclusión: soy un alma sensible. Evidentemente son muchas y variopintas las cosas que me hacen llorar.
Etiquetas: De todo un poco y de poco nada